PANADERIA Y PASTELERIA CHARLOTT II .CA SECTOR MAMANICO (FRENTE AL CENTRAL MADEIRENSE)
sábado, 2 de febrero de 2013
miércoles, 30 de enero de 2013
EL HÍGADO GRASO

El hígado es el órgano más grande del interior del cuerpo y juega un papel vital ya que realiza numerosas y complejas funciones imprescindibles ya que todo lo que comemos, respiramos y absorbemos por la piel es metabolizado, filtrado, refinado y desintoxicado por él. De ahí que algunos autores lo definan como “la central electroquímica del organismo”. Además es el único órgano que recibe sangre de dos fuentes: una que proviene del corazón y contiene oxígeno y otra que procede del estómago y los intestinos que básicamente transporta nutrientes. Además, el hígado convierte los nutrientes en sustancias que el cuerpo puede luego usar. Así, procesa carbohidratos, proteínas, grasas y minerales para que puedan ser utilizados en el mantenimiento de las funciones del cuerpo y fabrica y exporta sustancias químicas como la bilis, esencial para la digestión de las grasas en el intestino y su eliminación del organismo.
El hígado graso se le denomina como una patología o enfermedad que provoca un acúmulo excesivo de grasa en las células hepáticas.
¿A QUÉ SE DEBE ESA EXCESIVA ACUMULACIÓN DE GRASAS EN EL HÍGADO?
Una de las causas principales de la aparición del llamado hígado graso es seguir una dieta rica en grasas y en hidratos de carbono carente de frutas y verduras, pues este tipo de alimentación no sólo altera la flora bacteriana intestinal sino que además hace que el hígado llegue un exceso de grasa que éste no es capaz de metabolizar.
El 60% de las personas con hígado graso tienen sobrepeso u obesidad. Pero también el alcoholismo, la ingesta excesiva de hidratos de carbono refinados y grasas, la diabetes, la acidosis metabólica crónica, los trastornos congénitos de metabolismo (del glucógeno, de la galactosa, de la homocisteína, etc), la hepatosis del embarazo, el consumo crónico de fármacos (como salicilatos, paracetamol, ibuprofeno, ácido valproico, tetraciclinas, corticoides, etc.), el deterioro de la flora bacteriana intestinal con el consiguiente aumento de la fermentación pútrida o el sufrimiento de la mucosa intestinal pueden propiciar el cuadro clínico que se diagnostica como hígado graso.
¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?
Aumento del tamaño del hígado.
Dolor intermitente en el cuadrante superior derecho del abdomen.
Al hacer un análisis de sangre los niveles de las fosfatasas alcalinas y las transaminasas pueden estar más altas de lo establecido como normal y porque además puede asociarse e hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia e hiperglucemia.
RECOMENDACIONES:
Evita la obesidad o el sobrepeso.
Evita o limita la ingesta de alcohol.
Evita o, al menos, no abuses de los medicamentos, especialmente de analgésicos y antiimflamatorios.
Cuida la alimentación. Evita la leche de vaca, los quesos curados y las grasas de origen animal, reduce el azúcar y los dulces, cuida que no falten las proteínas vegetales en la dieta; toma antioxidantes como el selenio y las vitaminas A, C y E, alimentos ricos en fibra, pescado azul y legumbres, frutas y verduras que aseguren el buen estado de la flora intestinal.
Hacer ejercicio moderado a diario.
GARCINIA PLUS, UN POTENTE “QUEMAGRASAS”

La Garcinia Cambogia es una planta originaria de la India especialmente valorada por el Ácido Hidroxicítrico que no sólo ha demostrado ser efectivo para saciar el apetito y limitar la ingesta de alimentos sino que además inhibe la litogénesis y es uno de los “quemagrasas” naturales más potentes que se conocen.Garcinia es el nombre de un género de árboles y arbustos que pueden encontrarse en Asia, el sur de África y la Polinesia aunque la especie Cambogia sólo se produce al sur de la India.
Externamente el fruto de la Garcinia Cambogia parece una pequeña calabaza amarillenta con la que se obtiene un extracto muy interesante desde el punto de vista terapeútico ya que se ha demostrado ser eficaz para aminorar el apetito y limitar la ingesta de alimentos, inhibir el proceso por el que el cuerpo produce y almacena grasas no deseadas y eliminar las que ya se han depositado en los adipocitos.
¿Cuál es su secreto?
El Ácido Hidroxicítrico. Hablamos de un derivado del ácido cítrico al que se atribuyen las propiedades para suprimir el apetito, provocar sensación de saciedad y evitar que se almacenen en el cuerpo ácidos grasos y colesterol así como para quemar los lípidos ya depositados en los adipocitos.
¿Y qué es lo que hace a este ácido tan peculiar?
Pues los procesos enzimáticos que logra inhibir en el interior del cuerpo, en otras palabras, ese ácido impide la biosíntesis de grasas en el cuerpo.
¿Y cómo lo logra?
Cuando la ingesta de calorías procedentes de los hidratos de carbono excede la energía que necesita el organismo ese exceso es convertido en glucógeno para almacenarlo como depósito de energía de uso rápido en el hígado y, sobre todo, en los músculos. Y cuando la cantidad de glucógeno almacenada es ya suficiente el hígado manda un mensaje al cerebro para decirle que ya es suficiente y así hacernos sentir “llenos”. Además, acelera el proceso de quema de grasas en el hígado. La importancia de esta propiedad es la capacidad para acelerar la quema de grasa acumulada y no tanto la de bloquear la formación de grasa nueva. Y lo logra aumentando la temperatura del cuerpo –fenómeno que se conoce como “termogénesis”- ayudando con ello a los metabolismos lentos.
PROPIEDADES DE LA GARCINIA CAMBOGIA
Disminuye la síntesis de grasas, incluyendo el colesterol “malo” y los triglicéridos.
Aumenta la producción de glucógeno en el hígado.
Reduce el apetito.
Bloquea el aumento de peso.
Acelera la quema del exceso de grasas en el hígado.
Aumenta la termogénesis.
Protege los capilares sanguíneos.
Es ideal para los deportistas (les proporciona más energía e impide que se almacenen las grasas).
FOREVER GARCINIA PLUS
Terminamos recordando que además de por la propiedades mencionadas la Garcinia Cambogia es diferente a otros supresores sintéticos del apetito porque sólo actúa a nivel hepático, no atraviesa la barrera hematoencefálica y, por tanto, no penetra en el cerebro y no afecta al sistema nervioso central. Es además eficaz aunque se tome durante largo tiempo. Sin provocar los efectos secundarios que generan los fármacos sintéticos y que van desde la depresión, al nerviosismo, el insomnio, la hipertensión arterial o la taquicardia. Ni produce efecto rebote cuando deja de tomarse.

Sepas, por último, que a dosis normales la Garcinia Cambogia no provoca reacciones indeseadas; ni siquiera leves. Así que si decides a tomarla –Forever Garcinia Plus (Ref: 071)- lo adecuado es que la ingieras entre 30 y 60 minutos antes de las principales comidas con un gran vaso de agua.
Obviamente los efectos del Ácido Hidroxicítrico se potenciarán –y los resultados se apreciarán de forma más rápida– si optas además por una forma de alimentación baja en grasas.
En suma, un remedio natural para saciar el apetito antes de cometer excesos o para ayudar al organismo cuando esos excesos ya se reflejan en el volumen de nuestro cuerpo. En todo caso, una herramienta natural, efectiva e inocua que puede prevenir numerosas dolencias y contribuir a mantener nuestra buena salud.
LOS 3 MEJORES DEPORTES PARA ADELGAZAR

Te gustaría practicar algún deporte y no tienes tiempo de acudir al gimnasio. Sólo tienes que calzarte las zapatillas deportivas y salir a la calle a pasear, correr o ir en bici. Puedes quemar hasta 300 calorías en media hora.CAMINAR
Las personas que caminan a diario adelgazan más rápido y de forma más duradera que aquellas que tienen hábitos sedentarios. Y es que este ejercicio tan fácil de practicar tiene un sinfín de ventajas para la salud y la belleza.
Gasto calórico:
Aproximadamente, 240 calorías por hora (a un ritmo de 3Km/h).
CÓMO HACERLO:
Duración y frecuencia. Es necesario caminar un mínimo de media hora durante tres días a la semana, aunque lo ideal sería una hora. Si no estás acostumbrada a hacer ejercicio, empieza con sesiones de 20 minutos durante la primera semana. Aumenta 10 minutos cada semana.
Técnica. Empieza caminando lentamente durante unos 5 minutos. Una vez pasado este tiempo, acelera el ritmo y, 5 minutos antes de acabar, vuelve a aflojar. Procura llevar un calzado cómodo y ropa holgada y transpirable.
Trucos. Camina con pasos cortos, ya que así puedes alcanzar una mayor velocidad. Si tienes la posibilidad de subir y bajar escaleras, quemarás más calorías.
BICICLETA
Es un medio de transporte económico y sostenible pero, además, es una forma muy eficaz de perder peso, mejorar la circulación de las piernas y combatir el estrés.
Gasto calórico:
Unas 300 calorías por hora (a un ritmo de 10 Km/h).
CÓMO HACERLO:
Duración y frecuencia. Al principio, puedes salir con la bicicleta 2 o 3 días a la semana, descansando un mínimo de 48 horas entre un día y otro. La duración máxima de las sesiones en esta primera etapa debe ser de unos 60 minutos como máximo. Si te cansas, haz breves paradas para descansar y beber agua. Aumenta la intensidad del ejercicio y la frecuencia gradualmente.
Técnica. El pedaleo debe tener un ritmo constante. No vayas demasiado rápido, te cansarás y no por ello lograrás antes tu objetivo.
Trucos. Evitarás lesiones si, antes y después de subirte a la bici, haces ejercicios de estiramiento. Un baño de agua tibia con aceites esenciales de valeriana tras el ejercicio reducirá el riesgo de agujetas.
CORRER
Es uno de los deportes más efectivos a la hora de quemar calorías y remodelar la figura. No hay que olvidar que se trata de un ejercicio de intensidad elevada, por lo que es necesario estar bien preparados para practicarlo.
Gasto calórico:
600 calorías por hora (a un ritmo de 11 Km/h).
CÓMO HACERLO:
Duración y frecuencia. Empieza corriendo unos 10 minutos tres días a la semana. Al final del primer mes, se puede llegar a un máximo de 20 minutos. No es necesario aumentar la frecuencia.
Técnica. La zancada debe rozar el suelo (no es aconsejable saltar). También es conveniente mantenerse derecho, con los brazos semiflexionados y las manos relajadas. La respiración debe ser rítmica: para realizar una buena carrera debemos inspirar por la nariz y expirar por la boca.
Trucos. Correr al aire libre hace que se quemen más calorías que hacerlo en un gimnasio (corriendo sobre la cinta, por ejemplo) ya que el ejercicio realizado es de mayor intensidad. Es muy importante beber antes, durante y después del ejercicio.
Precauciones. Correr es un ejercicio de alto impacto, por lo que el riesgo de lesiones es alto. Para evitarlo, haz ejercicios de calentamiento. También es conveniente someterse a un examen médico, por si hubiera algún problema cardiovascular que desaconsejara su práctica
CÓMO MANTENER UNA DIETA SALUDABLE

Entre los muchos propósitos que nos hacemos es alimentarnos de una forma más saludable. Para conseguirlo, no es necesario realizar grandes cambios. Con tan sólo unas pequeñas modificaciones se puede lograr grandes beneficios. Aprovecha ahora para revisar tu alimentación y cambiar aquellos aspectos que debas corregir. Ganarás salud y calidad de vida.CLAVES DE LA ALIMENTACIÓN
Mediterránea, oriental, atlántica…¿cómo debe ser una dieta para ser considerada saludable? Según los expertos, es necesario que cumpla estos puntos.
Variada
Prácticamente ningún alimento es perjudicial en sí mismo, lo que importa son las cantidades. Comer de todo en proporciones adecuados evitará que abusemos de un alimento en particular y, de paso, permitirá que nos aprovechemos de un gran número de nutrientes distintos.
Adecuada
Cada persona tiene unos requerimientos distintos, en cuanto nutrientes y número de calorías. Factores como la edad, la constitución física, la situación personal (embarazo, menopausia, etc.), el sexo, la actividad física, etc., condicionan el tipo de dieta que debemos seguir.
PAUTAS DE ALIMENTACIÓN
Para llevar esta teoría a la práctica, tan sólo hay que tener en cuenta estos consejos.
Cantidades justas. Los expertos aconsejan comer de todo pero siempre en platos de postre, para no abusar de ningún alimento.
Cinco ingestas al día. Es el número ideal. Los expertos aconsejan realizar tres comidas principales y dos tentempiés, a media mañana y a media tarde. Las cantidades, en todos los casos, no deben ser excesivas.
Horarios fijos. Es más importante de lo que parece. Comer siempre a la misma hora y no saltarse ninguna comida nos ayudará a alimentarnos mejor.
Grasas saturadas bajo control. Los alimentos ricos en grasas saturadas (carne roja, lácteos enteros, embutidos, bollería industrial, patés, “snacks”, etc.) deben consumirse de forma ocasional, ya que son el origen de numerosas enfermedades. También se aconseja eliminar la grasa visible de la carne y la piel de las aves antes de cocinarlas y desgrasar la sopa (ponerla en la nevera y eliminar la grasa de la superficie cuando se solidifique).
Vía libre a las grasas buenas. Son aquellas que están presentes en alimentos como el pescado azul, los aceites vegetales, los frutos secos, el aguacate, etc. Ocupan un papel muy importante en nuestra dieta, ya que aumentan el colesterol “bueno” de la sangre.
Lácteos saludable. Si no existen problemas de exceso de colesterol, se pueden tomar hasta dos vasos de leche entera al día (o su equivalente en productos lácteos). Si se excede de esta cantidad, deberá sustituirse por leche desnatada.
Agua, imprescindible. Para mantener el cuerpo bien hidratado, eliminar toxinas y agilizar el tránsito intestinal, es necesario beber un mínimo de seis vasos de agua al día.
Formas de cocción. Tan importante es lo que comemos como la forma en la que lo cocinemos. Procesos como los fritos, los empanados y los rebozados no sólo añaden calorías a nuestra dieta, sino que también aumentan el nivel de colesterol perjudicial. Es mejor cocinar a la plancha, al horno, al vapor, etc.
Controlar la sal. La Organización Mundial de la Salud recomienda una ingesta diaria inferior a 5 g (más o menos una cucharadita de café), pero no se refiere únicamente a la sal que se añade a los platos. Hay que tener en cuenta, que muchos de los alimentos que consumimos contienen sal, algunos de ellos en cantidades elevadas (embutidos, precocinados, salazones…), por lo que también es conveniente controlar su consumo.
Dulces, con moderación. Pasteles, bollería, azúcar, bebidas refrescantes...se trata de alimentos ricos en calorías y pobres en fibra por lo que, tomados en exceso, pueden llevarnos al sobrepeso, además de elevar el nivel de colesterol perjudicial. No se trata de eliminarlos drásticamente de nuestra dieta, sino de tomarlos en pequeñas cantidades.
La importancia del desayuno. Es una comida muy importante, ya que nos aporta la energía que necesita nuestro cuerpo y nuestro cerebro para empezar el día. Para que resulte completo debe incluirse un zumo o una pieza de fruta (mejor si es un cítrico), hidratos de carbono de absorción lenta (cereales, pan o galletas, mejor si son integrales), y un producto lácteo.
CÓMO MANTENER UNA DIETA SALUDABLE

Entre los muchos propósitos que nos hacemos es alimentarnos de una forma más saludable. Para conseguirlo, no es necesario realizar grandes cambios. Con tan sólo unas pequeñas modificaciones se puede lograr grandes beneficios. Aprovecha ahora para revisar tu alimentación y cambiar aquellos aspectos que debas corregir. Ganarás salud y calidad de vida.CLAVES DE LA ALIMENTACIÓN
Mediterránea, oriental, atlántica…¿cómo debe ser una dieta para ser considerada saludable? Según los expertos, es necesario que cumpla estos puntos.
Variada
Prácticamente ningún alimento es perjudicial en sí mismo, lo que importa son las cantidades. Comer de todo en proporciones adecuados evitará que abusemos de un alimento en particular y, de paso, permitirá que nos aprovechemos de un gran número de nutrientes distintos.
Adecuada
Cada persona tiene unos requerimientos distintos, en cuanto nutrientes y número de calorías. Factores como la edad, la constitución física, la situación personal (embarazo, menopausia, etc.), el sexo, la actividad física, etc., condicionan el tipo de dieta que debemos seguir.
PAUTAS DE ALIMENTACIÓN
Para llevar esta teoría a la práctica, tan sólo hay que tener en cuenta estos consejos.
Cantidades justas. Los expertos aconsejan comer de todo pero siempre en platos de postre, para no abusar de ningún alimento.
Cinco ingestas al día. Es el número ideal. Los expertos aconsejan realizar tres comidas principales y dos tentempiés, a media mañana y a media tarde. Las cantidades, en todos los casos, no deben ser excesivas.
Horarios fijos. Es más importante de lo que parece. Comer siempre a la misma hora y no saltarse ninguna comida nos ayudará a alimentarnos mejor.
Grasas saturadas bajo control. Los alimentos ricos en grasas saturadas (carne roja, lácteos enteros, embutidos, bollería industrial, patés, “snacks”, etc.) deben consumirse de forma ocasional, ya que son el origen de numerosas enfermedades. También se aconseja eliminar la grasa visible de la carne y la piel de las aves antes de cocinarlas y desgrasar la sopa (ponerla en la nevera y eliminar la grasa de la superficie cuando se solidifique).
Vía libre a las grasas buenas. Son aquellas que están presentes en alimentos como el pescado azul, los aceites vegetales, los frutos secos, el aguacate, etc. Ocupan un papel muy importante en nuestra dieta, ya que aumentan el colesterol “bueno” de la sangre.
Lácteos saludable. Si no existen problemas de exceso de colesterol, se pueden tomar hasta dos vasos de leche entera al día (o su equivalente en productos lácteos). Si se excede de esta cantidad, deberá sustituirse por leche desnatada.
Agua, imprescindible. Para mantener el cuerpo bien hidratado, eliminar toxinas y agilizar el tránsito intestinal, es necesario beber un mínimo de seis vasos de agua al día.
Formas de cocción. Tan importante es lo que comemos como la forma en la que lo cocinemos. Procesos como los fritos, los empanados y los rebozados no sólo añaden calorías a nuestra dieta, sino que también aumentan el nivel de colesterol perjudicial. Es mejor cocinar a la plancha, al horno, al vapor, etc.
Controlar la sal. La Organización Mundial de la Salud recomienda una ingesta diaria inferior a 5 g (más o menos una cucharadita de café), pero no se refiere únicamente a la sal que se añade a los platos. Hay que tener en cuenta, que muchos de los alimentos que consumimos contienen sal, algunos de ellos en cantidades elevadas (embutidos, precocinados, salazones…), por lo que también es conveniente controlar su consumo.
Dulces, con moderación. Pasteles, bollería, azúcar, bebidas refrescantes...se trata de alimentos ricos en calorías y pobres en fibra por lo que, tomados en exceso, pueden llevarnos al sobrepeso, además de elevar el nivel de colesterol perjudicial. No se trata de eliminarlos drásticamente de nuestra dieta, sino de tomarlos en pequeñas cantidades.
La importancia del desayuno. Es una comida muy importante, ya que nos aporta la energía que necesita nuestro cuerpo y nuestro cerebro para empezar el día. Para que resulte completo debe incluirse un zumo o una pieza de fruta (mejor si es un cítrico), hidratos de carbono de absorción lenta (cereales, pan o galletas, mejor si son integrales), y un producto lácteo.
CÓMO MANTENER UNA DIETA SALUDABLE

Entre los muchos propósitos que nos hacemos es alimentarnos de una forma más saludable. Para conseguirlo, no es necesario realizar grandes cambios. Con tan sólo unas pequeñas modificaciones se puede lograr grandes beneficios. Aprovecha ahora para revisar tu alimentación y cambiar aquellos aspectos que debas corregir. Ganarás salud y calidad de vida.CLAVES DE LA ALIMENTACIÓN
Mediterránea, oriental, atlántica…¿cómo debe ser una dieta para ser considerada saludable? Según los expertos, es necesario que cumpla estos puntos.
Variada
Prácticamente ningún alimento es perjudicial en sí mismo, lo que importa son las cantidades. Comer de todo en proporciones adecuados evitará que abusemos de un alimento en particular y, de paso, permitirá que nos aprovechemos de un gran número de nutrientes distintos.
Adecuada
Cada persona tiene unos requerimientos distintos, en cuanto nutrientes y número de calorías. Factores como la edad, la constitución física, la situación personal (embarazo, menopausia, etc.), el sexo, la actividad física, etc., condicionan el tipo de dieta que debemos seguir.
PAUTAS DE ALIMENTACIÓN
Para llevar esta teoría a la práctica, tan sólo hay que tener en cuenta estos consejos.
Cantidades justas. Los expertos aconsejan comer de todo pero siempre en platos de postre, para no abusar de ningún alimento.
Cinco ingestas al día. Es el número ideal. Los expertos aconsejan realizar tres comidas principales y dos tentempiés, a media mañana y a media tarde. Las cantidades, en todos los casos, no deben ser excesivas.
Horarios fijos. Es más importante de lo que parece. Comer siempre a la misma hora y no saltarse ninguna comida nos ayudará a alimentarnos mejor.
Grasas saturadas bajo control. Los alimentos ricos en grasas saturadas (carne roja, lácteos enteros, embutidos, bollería industrial, patés, “snacks”, etc.) deben consumirse de forma ocasional, ya que son el origen de numerosas enfermedades. También se aconseja eliminar la grasa visible de la carne y la piel de las aves antes de cocinarlas y desgrasar la sopa (ponerla en la nevera y eliminar la grasa de la superficie cuando se solidifique).
Vía libre a las grasas buenas. Son aquellas que están presentes en alimentos como el pescado azul, los aceites vegetales, los frutos secos, el aguacate, etc. Ocupan un papel muy importante en nuestra dieta, ya que aumentan el colesterol “bueno” de la sangre.
Lácteos saludable. Si no existen problemas de exceso de colesterol, se pueden tomar hasta dos vasos de leche entera al día (o su equivalente en productos lácteos). Si se excede de esta cantidad, deberá sustituirse por leche desnatada.
Agua, imprescindible. Para mantener el cuerpo bien hidratado, eliminar toxinas y agilizar el tránsito intestinal, es necesario beber un mínimo de seis vasos de agua al día.
Formas de cocción. Tan importante es lo que comemos como la forma en la que lo cocinemos. Procesos como los fritos, los empanados y los rebozados no sólo añaden calorías a nuestra dieta, sino que también aumentan el nivel de colesterol perjudicial. Es mejor cocinar a la plancha, al horno, al vapor, etc.
Controlar la sal. La Organización Mundial de la Salud recomienda una ingesta diaria inferior a 5 g (más o menos una cucharadita de café), pero no se refiere únicamente a la sal que se añade a los platos. Hay que tener en cuenta, que muchos de los alimentos que consumimos contienen sal, algunos de ellos en cantidades elevadas (embutidos, precocinados, salazones…), por lo que también es conveniente controlar su consumo.
Dulces, con moderación. Pasteles, bollería, azúcar, bebidas refrescantes...se trata de alimentos ricos en calorías y pobres en fibra por lo que, tomados en exceso, pueden llevarnos al sobrepeso, además de elevar el nivel de colesterol perjudicial. No se trata de eliminarlos drásticamente de nuestra dieta, sino de tomarlos en pequeñas cantidades.
La importancia del desayuno. Es una comida muy importante, ya que nos aporta la energía que necesita nuestro cuerpo y nuestro cerebro para empezar el día. Para que resulte completo debe incluirse un zumo o una pieza de fruta (mejor si es un cítrico), hidratos de carbono de absorción lenta (cereales, pan o galletas, mejor si son integrales), y un producto lácteo.
¿CUÁNDO RESULTA PERJUDICIAL EL SOBREPESO?

Ya no se trata únicamente de estética, cada vez hay más estudios que demuestran que pesar más de la cuenta aumenta las posibilidades de sufrir varias dolencias, desde la diabetes hasta algunos tipos de cáncer. Es importante, en primer lugar, saber si realmente nuestro peso está dentro de unos límites saludables y, si no es así, tratar de remediarlo.El exceso de kilos siempre es perjudicial y, en ocasiones, el simple hecho de perder peso y hacer un poco de ejercicio puede suponer una importante mejora en nuestro estado general.
La acumulación de grasa en el cuerpo altera las funciones de diversos órganos. Cuando no quemamos la grasa que consumimos, ésta se va depositando a distintas profundidades:
Bajo la piel. Es la denominada grasa subcutánea, y es la que se almacena fuera de la cavidad abdominal. Aunque es la más visible, también es la menos perjudicial.
Tras los músculos. Se le llama grasa visceral y es la que se encuentra a mayor profundidad, rodeando los órganos. Esta grasa es mucho más perjudicial que la anterior, ya que provoca unas reacciones que pueden desembocar en dolencias graves como problemas cardiovasculares, diabetes tipo2, etc.
POR QUÉ OCURRE EL SOBREPESO?
Aunque en la mayoría de los casos, el origen de la obesidad está en hábitos dietéticos incorrectos o sedentarismo, hay una serie de factores que también influyen en su aparición: la predisposición genética, el envejecimiento, los embarazos, el estrés, determinados medicamentos, algunos problemas de salud (como el hipotiroidismo), etc.
QUÉ PROBLEMAS CAUSA EL SOBREPESO?
Las calorías que no se queman al momento se convierten en triglicéridos y se almacenan en el tejido adiposo. Esta grasa nos afecta de distinta manera:
-Disminuye el colesterol "bueno", obstruye las arterias, aumenta el riesgo de sufrir hipertensión y perjudica el funcionamiento del corazón.
-Hace que la insulina tenga dificultades para controlar la glucosa, facilitando la aparición de diabetes tipo2.
-Provoca patologías en el sistema digestivo, como los cálculos de vesícula, el reflujo esofogástrico y cánceres como el de colon y el de páncreas.
-Aumenta el riesgo de sufrir ciertos tipos de cáncer relacionados con las hormonas como el de mama y el de endometrio.
-La grasa acumulada en el cuello puede provocar apnea del sueño (dejar de respirar durante períodos cortos durante el sueño).
-Acelera el envejecimiento. Según recientes estudios, el exceso de grasa en el abdomen acelera la oxidación de las células.
-Provoca el desgaste de las articulaciones de las rodillas, de las caderas y de la parte inferior de la espalda.
-Aumenta las posibilidades de sufrir esterilidad, tanto masculina como femenina.
QUÉ HACER
Perder peso no es fácil. Se necesita cambiar hábitos muy instaurados en nuestra vida y renunciar a pequeños placeres que nos producían una gran satisfacción. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que el beneficio que obtendremos si lo conseguimos es enorme, no sólo por lo que respecta a la salud, sino también a la autoestima.
Cuánto perder?
Dependerá del Índice de Masa Corporal aunque se calcula que, perdiendo entre el 5 y el 10% del peso, se reduce considerablemente el riesgo de padecer enfermedad de las arterias coronarias y otros trastornos.
Cómo saber si estás en tu peso ideal?
Para saber si nuestro peso está perjudicando nuestra salud no basta con subirse a la báscula. Hay una serie de fórmulas que nos ayudarán a saberlo con mayor precisión.
Cálculo del Índice de masa corporal
Es la fórmula más utilizada por los dietistas. Consiste en dividir el peso en kilos por nuestra altura en metros al cuadrado (IMC=P/AA)
Por ejemplo: si mides 1,60 y pesas 65 kilos, tienes que hacer el siguiente cálculo:
65/1,60x1,60 El resultado es 25,3
Cómo valorar los resultados?
* Menos de 18,5: Peso insuficiente
* Entre 18,5 y 24,9: Peso normal
* Entre 25 - 26,9: Sobrepeso gradoI
* Entre 27 - 29,9: sobrepeso gradoII (preobesidad)
* Entre 30 - 34,9: Obesidad de tipoI
* Entre 35 - 39,9: Obesidad de tipoII
* Entre 40 - 49,9: Obesidad de tipoIII (mórbida)
* Más de 50: Obesidad de tipoIV (extrema)
Índice cintura/cadera
Esta fórmula te permite saber la proporción de grasa que acumulas en esta zona.
Consiste en medir la cintura. Para hacerlo correctamente, ponte de pie, expulsa el aire y rodea la cintura al nivel de la última costilla con una cinta métrica. A continuación, mide la cadera. Finalmente, divide el primer valor por el segundo.
Las cifras ideales son de 0,7 en mujeres y del 0,9 en hombres.
Perímetro abdominal
Consiste en medir el vientre para, de esta manera, saber si existe obesidad abdominal.
Mide el vientre a la altura del ombligo con la ayuda de una cinta métrica.
Las cifras no deben superar los 88 cm en la mujer y los 102 en el hombre.
¿Con qué ritmo debemos perder los kilos?
La mejor manera de adelgazar es hacerlo lentamente. Perder, por ejemplo, una media de 500 g - 1 kg por semana, es un ritmo factible, saludable y, además, ayuda a no recuperar el peso una vez se haya perdido.
La ayuda del deporte
A la hora de perder peso, no hay secretos. Se trata de quemar más calorías que las que se ingieren para que, de esta manera, no se acumulen en forma de grasa en el organismo. Además de seguir una dieta baja en calorías, es necesario, por lo tanto, realizar ejercicio para quemar la energía que sobre.
Cómo conseguirlo?
No es tan importante la intensidad del deporte elegido como practicarlo con la mayor frecuencia posible. Es más eficaz, por ejemplo, realizar una caminata de media hora al día, que dejarse la piel en el gimnasio de vez en cuando. Por ello, los especialistas aconsejan que la práctica deportiva se realice como mínimo tres veces por semana. Es necesario, además, que el tipo de actividad se adapte a la edad y la forma física de cada persona y que, antes de practicarla, se consulte con un especialista médico, por si es necesario realizar un chequeo.
LA ALIMENTACIÓN IDEAL PARA MEJORAR TU SALUD

Una dieta correcta nos mantiene sanos y vitales, nos ayuda a prevenir enfermedades, nos proporciona energía y nos hace sentir bien, tanto física como mentalmente. Pero, para conseguirla, no basta con comer únicamente lo que nos apetezca, es necesario saber qué comer y en qué cantidad.Comer es mucho más que una necesidad fisiológica. También puede ser un placer, un consuelo, incluso un pasatiempo. Pero no hay que olvidar que la alimentación es, sobre todo, uno de los pilares principales de nuestro bienestar. De lo que comamos dependerá, en gran manera, nuestro estado de salud, por lo que hay que poner especial atención en cómo lo hacemos. No se trata de ser restrictivos, sino de saber, en todo momento, qué es lo que nos conviene comer y lo que no.
UN BUEN DESAYUNO
Es la primera comida del día y también una de las más importantes. Hay que tener en cuenta que, durante las horas de sueño, no hemos ingerido ningún alimento, por lo que es necesario suministrarle al cuerpo el "combustible" necesario para afrontar el día.
Salir de casa con un simple café o un vaso de leche es un gran error ya que, después de aproximadamente una hora, ya habremos quemado toda la energía que nos han aportado y rendiremos menos, tanto física como mentalmente. Además, está comprobado que las personas que no desayunan o lo hacen de forma insuficiente (menos de 200 calorías), tienen un riesgo mayor de sufrir obesidad, ya que el cuerpo se ve obligado a conservar la energía que tiene y quema menos. Es necesario, por lo tanto, que en nuestro desayuno no falten ninguno de estos ingredientes...
Hidratos de carbono. Pan, galletas y cereales, preferiblemente integrales. Hay que evitar la bollería o bien tomarla de forma ocasional (una vez por semana).
Fruta. Una pieza de fruta o un zumo casero y recién exprimido, preferentemente de cítricos (naranja, mandarina) o kiwi ya que, por su contenido en vitamina C, estimulan las defensas.
Lácteos. Leche, yogur, queso, mantequilla, cuajada, etc. Si se tiene colesterol o sobrepeso, tomar variedades desnatadas.
Proteínas. Si se opta por tomar un bocadillo, hay que procurar que sea de pan integral y, en cuanto al relleno, sustituir el clásico embutido (rico en grasas saturadas) por alternativas más ligeras, como el jamón de York, el fiambre de pavo o el queso fresco, o por alimentos con grasas saludables, como el atún o las sardinas en lata.
CINCO COMIDAS DIARIAS
Resulta mucho más saludable hacer varias comidas ligeras al día que únicamente dos o tres copiosas. De esta manera, proporcionamos a nuestro organismo la energía conforme la va necesitando y, al mismo tiempo, se evitan los atracones.
Tentempiés
Por esta razón, a media mañana y a media tarde se aconseja tomar una comida muy ligera como una pieza de fruta, un yogur, un vaso de leche, un par de galletas, etc.
Comida equilibrada
Para muchos es la comida principal del día pero no hay que caer en la tentación de pasarse en las cantidades. Éstos son los alimentos más saludables...
- Cereales (Pan, pasta, arroz...) Ricos en hidratos de carbono y vitaminas del grupo B.
- Frutas y verduras, por su riqueza en vitaminas, minerales y fibra.
- Lácteos (queso, yogur...).
- Huevos, mejor cocidos y en tortilla que fritos.
- Pescados y carnes magras, que proporcionan proteínas y son fáciles de digerir.
- Grasas saludables (aceite de oliva, frutos secos, aguacate, pescado azul...).
- Para el postre, lo mejor es tomar una pieza de fruta o un yogur.
CENA LIGERA
La última comida del día debe proporcionar el 30% del total de calorías consumidas durante el día. Debe ser, por lo tanto, más ligera que la comida y fácil de digerir (es necesario tomarla dos horas antes de irse a la cama, para tener tiempo de hacer la digestión). Se puede optar por un plato único o, si se toma segundo plato, debe ser poco abundante. Un producto lácteo (un yogur, un poco de queso fresco o un vaso de leche) antes de acostarnos nos puede ayudar a conciliar el sueño y mejorar nuestras horas de descanso.
¿QUÉ CANTIDAD DE FRUTA Y VERDURA DEBEMOS COMER?
Sabemos que son necesarias, pero no siempre tenemos claro cuántas raciones necesitamos al día y qué se entiende por ración. Para saberlo, apúntate estas cantidades.
De cinco a seis raciones al día. Es el número de raciones que recomiendan los dietistas. Se puede distribuir a nuestro antojo aunque lo más habitual es 2 raciones de fruta y 3 de verdura.
Qué entendemos por ración?. Una ración de fruta (entre 140 y 150 g.) equivale aproximadamente a un vaso de zumo, una pieza de fruta mediana o una taza de frutas pequeñas (uvas, fresas...).
Una ración de verdura del mismo peso equivale a un plato pequeño de verdura cocida o uno grande de ensalada.
Muchos nutrientes y pocas calorías. Estos alimentos son muy ricos en vitaminas (especialmente A, C y ácido fólico), minerales (potasio, magnesio, etc.) y fibra. Consumiendo fruta y verdura a diario reducimos el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, trastornos digestivos, algunos tipos de cáncer y enfermedades neurodegenerativas. Su bajo contenido en calorías (menos de 70 cal. por 100 g.), nos ayuda a combatir el sobrepeso y la obesidad.
DIETA EN LA TERCERA EDAD
En esta época de la vida, es importante diseñar una dieta encaminada, sobre todo, a mantener en buen estado el sistema inmunitario. Para ello, es importante seguir estas recomendaciones...
Leche fermentada (Yogur). Una dieta saludable, en la que se incluya a diario leches fermentadas con L.casei, aumenta la respuesta inmunitaria frente a enfermedades como la gripe.
Come menos, pero mejor. En esta época de la vida se deben evitar los excesos, pero eso no quiere decir que debas comer menos. Necesitas, más que nunca, una dieta variada, equilibrada y sana.
Toma más frutas y verduras. Se aconseja tomar de 3 a 4 raciones de verduras y de 2 a 3 de fruta al día. Estos alimentos son una inagotable reserva de antioxidantes, minerales y vitaminas y fibra. Además de reforzar las defensas, previenen el colesterol y la diabetes.
Apuesta por el pescado y carne sin grasa. Aumenta el consumo de pescado y carnes magras (conejo, pollo o pavo) y disminuye el de carnes rojas (ternera, cordero...) y embutidos.
Reduce el consumo de sal y azúcar. La primera, por el riesgo de hipertensión y las segunda, por el de diabetes.
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